La exhumación de una fosa común con dos víctimas del franquismo en el cementerio municipal de Fuendejalón (Zaragoza): María Domínguez Remón.

Francisco Javier Ruiz Ruiz

José Ignacio Piedrafita Soler, Miriam Gracia Martínez, Ana Rubio Zaurín, Cristina Sánchez Martínez, Miguel Ángel Capapé Garro

En el año 2020 Pilar Gimeno Navarro, presidenta de la Asociación de Familiares y Amigos de los Asesinados y Enterrados en Magallón (AFAAEM), solicitó la colaboración de la Asociación por la Recuperación e Investigación Contra el Olvido (ARICO) y de nuestro equipo técnico histórico-arqueológico para localizar, recuperar e identificar a María Domínguez Remón, la primera alcaldesa democrática de la Segunda República. Los trabajos fueron financiados por la Dirección General de Patrimonio Cultural del Gobierno de Aragón.

María Domínguez fue asesinada por falangistas el 7 de septiembre de 1936 en las tapias del cementerio de Fuendejalón. Pese a su destacada figura histórica, hasta este momento nadie se había preocupado de rescatar sus restos de la fosa común clandestina donde fue arrojada por sus victimarios. La exhumación tuvo una enorme repercusión mediática suscitada por declaraciones políticas en prensa y en redes sociales. Sin embargo, en ningún momento se suscitó el que para nosotros es el verdadero debate de fondo: ¿cómo es posible que haya habido que esperar 44 años en “democracia” para realizar esta exhumación de dos víctimas de la represión fascista?

Los trabajos arqueológicos consistieron en la excavación de cuatro catas arqueológicas en la parte oeste del antiguo recinto civil del cementerio municipal de Fuendejalón, localizadas en las proximidades del memorial dedicado a María Domínguez por la Agrupación Socialista de Fuendejalón (2004), zona donde la bibliografía histórica, la tradición oral y el Mapa de Fosas de Aragón situaban la fosa común.

Los tres primeros sondeos resultaron negativos y en la última cata se localizó una fosa común (Fosa 1), que contenía los esqueletos superpuestos de dos personas con evidencias óseas de muerte violenta por impactos de proyectiles de arma de fuego (PAF). Todos los objetos asociados a los restos óseos correspondían a las vestimentas que portaban en el momento del homicidio, destacando los elementos de adorno personal del Individuo 1 (seis horquillas y una peineta). Desde un primer momento, sospechamos que el Individuo 1 podía corresponder a María Domínguez Remón en base a los objetos asociados y a las características físicas observadas en el esqueleto (mujer, adulta, complexión fuerte, etc.), como posteriormente ratificaron los resultados de los análisis genéticos.

Los datos obtenidos en esta excavación arrojan luz a las incertidumbres sobre los momentos finales de la vida de María Domínguez, que no fue “fusilada” junto a otros tres vecinos de Pozuelo de Aragón, como afirmaban las fuentes historiográficas. En realidad, fue ejecutada con dos disparos en la cabeza y en solitario o en todo caso en compañía de un único hombre hasta el momento no identificado, el Individuo 2. Ambos cadáveres permanecieron un lapso tiempo a la intemperie antes de ser enterrados, como claramente nos indican las pupas de mosca halladas. Tampoco fue enterrada en solitario y envuelta en una sábana, como afirmaban diversas fuentes orales, lo que indicaría cierto grado de respeto al cadáver, sino que su cuerpo fue arrojado a una fosa común perdiendo una sandalia y la peineta, que posteriormente fue tirada junto a su pierna izquierda.

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